CONSULTORÍA SISTÉMICA

Una mirada sistémica conectada con el futuro que emerge

Vivimos en un cambio de época donde la velocidad de los acontecimientos se ha acelerado de una manera que no habíamos experimentado antes: cambios laborales, económicos, sociales, crisis, revoluciones.

La mirada sistémica considera la organización como un sistema vivo e interconectado donde donde cada parte afecta y es afectada por las demás y por lo que sucede en el entorno y el contexto en el que habita.

Este enfoque se basa en la idea de que los retos y desafíos organizacionales no existen de manera aislada.

CONSULTORÍA SISTÉMICA

Una mirada sistémica conectada con el futuro que emerge

Vivimos en un cambio de época donde la velocidad de los acontecimientos se ha acelerado de una manera que no habíamos experimentado antes: cambios laborales, económicos, sociales, crisis, revoluciones.

La mirada sistémica considera la organización como un sistema vivo e interconectado donde donde cada parte afecta y es afectada por las demás y por lo que sucede en el entorno y el contexto en el que habita.

Este enfoque se basa en la idea de que los retos y desafíos organizacionales no existen de manera aislada.

Un futuro que emerge

Un futuro que emerge

La realidad se transforma tan rápido que la obsolescencia es casi inmediata, nos enfrentamos a un futuro poco predecible y en constante movimiento donde los complejos planes estratégicos, a los que estamos acostumbrados, adquieren caducidad a los tres meses.

Más allá de la velocidad de los cambios y del entorno quebradizo, caótico y no lineal al que nos enfrentamos, permanece la naturaleza sistémica del ser humano. Una naturaleza sistémica se rige por tres leyes fundamentales que permanecen inmutables más allá del ritmo de los cambios a los que nos enfrentamos.

Una realidad sistémica

Las leyes sistémicas nos conectan con la propia naturaleza del comportamiento humano, con los consumidores, los mercados, nuestros propios trabajadores, partners, inversores. Nos conecta con la sociedad e instituciones e incluso con el mismo planeta y ecosistema que habitamos.

Entender, comprender e integrar esta mirada sistémica en nuestra forma de comunicar, relacionarnos o hacer negocios; constituye una ventaja competitiva frente a aquellos que aún no la están teniendo en cuenta.

Una realidad sistémica

Las leyes sistémicas nos conectan con la propia naturaleza del comportamiento humano, con los consumidores, los mercados, nuestros propios trabajadores, partners, inversores. Nos conecta con la sociedad e instituciones e incluso con el mismo planeta y ecosistema que habitamos.

Entender, comprender e integrar esta mirada sistémica en nuestra forma de comunicar, relacionarnos o hacer negocios; constituye una ventaja competitiva frente a aquellos que aún no la están teniendo en cuenta.

La organización como sistema

Un sistema es un conjunto de individuos entre los cuales existe una relación o una comunicación que tiene un sentido. Una empresa es un sistema, igual que lo es un departamento, un partido político, un país o una comunidad de vecinos. Así mismo, una empresa junto a sus clientes forman otro sistema igual que lo forman en la relación con sus proveedores e incluso en la relación con la propia sociedad o planeta.

Los empresas se rigen por unos principios sistémicos y unas reglas no escritas que surgen de la propia historia y de las dinámicas relacionales y operativas que tienen lugar en la organización. De la misma manera, su relación con los clientes se regula a través de unos principios rectores que, la mayoría de las veces, también, permanecen ocultos y no escritos.

Cuando algunas de estas dinámicas, principios o reglas se ven vulnerados surgen las tensiones, obstáculos, barreras o problemas de rendimiento económico o de funcionamiento de la propia organización.

Abordar estas situaciones desde un punto de vista Sistémico y/o a través de una consultoría sistémica o de la herramienta de las Constelaciones Organizacionales, permitirá desbloquear la situación arrojando luz sobre esas dinámicas ocultas que están obstaculizando el progreso.