La mirada sistémica en el entorno empresarial es un enfoque que considera a la empresa como un sistema, es decir un conjunto de elementos entre los cuales existe una relación que tiene sentido y que responde a un propósito concreto o unos objetivos comunes. A su vez, esta empresa forma parte de otros sistemas: mercado, sector, país, etcétera.  

Este enfoque tiene sus raíces en la teoría de sistemas y en la terapia sistémica familiar, pero se ha adaptado para ser de utilidad a empresas, organizaciones y equipos.  

Comparto aquí algunos de sus conceptos clave: 

Interconexión e interdependencia: cada elemento de la organización o del equipo depende de los demás. Cambios en un área pueden tener efectos cascada en todo el sistema y crea dinámicas que no pueden ser entendidos de manera aislada. Podemos ver, también, como cambios en otros sistemas pueden afectar también a la propia organización: el caso de la guerra de Ucrania y el impacto sobre el precio de la energía, la pandemia, la demanda de chips y otros eventos globales y sistémicos. 

Totalidad: una organización es más que la suma de sus partes y un equipo más que la suma de sus miembros. las interacciones y relaciones entre las partes de un sistema crean una dinámica que no puede ser deducida solo observando los componentes individuales, sino que tiene que observarse de manera holística observando como un todo. Esto ayuda a entender como las estrategias y acciones pueden afectar a toda la empresa, y no solo a un área específica. 

Patrones y tendencias: las organizaciones desarrollan patrones de comportamiento a lo largo del tiempo. Estos patrones pueden estar en el ámbito de lo consciente o en el inconsciente fruto de traumas organizacionales o de disfunciones en el propio sistema. La mirada sistémica busca identificar patrones y dinámicas subyacentes que pueden estar contribuyendo a los desafíos de la organización. Esto puede llevar a soluciones más efectivas y sostenibles clave para prever problemas y aprovechar oportunidades. En una organización podemos encontrarnos patrones como la excesiva dependencia del líder, culpar, resistencia al cambio, silos departamentales, etc… 

La retroalimentación del sistema: los sistemas empresariales se ajustan y evolucionan retroalimentándose y la retroalimentación es el proceso a través del cual el sistema recibe y responde a información o resultados de sus propias acciones. Identificar estos ciclos de retroalimentación es fundamental para ajustar las estrategias y fomentar la mejora continua, mantener la estabilidad y el crecimiento. 

La organización como sistema abierto: una organización y un equipo son sistemas abiertos. Su entorno externo influye en su funcionamiento y en las dinámicas y patrones que se desarrollan dentro del sistema, entre sus miembros y con sistemas externos.  

Homeostasis y cambio: los sistemas tienden a buscar el equilibrio y la estabilidad. En el contexto empresarial, esto puede significar mantener ciertos procesos o estructuras. Sin embargo, también es importante reconocer cuándo es necesario el cambio para adaptarse a nuevos entornos o desafíos. 

Adaptabilidad y aprendizaje continuo: las organizaciones vistas como sistemas están en constante evolución y requieren adaptabilidad y aprendizaje continuo para sobrevivir y prosperar en entornos. 

Principios sistémicos: en las organizaciones también aplican los principios sistémicos de pertenencia, orden y equilibrio. La vulneración de alguno de estos principios genera tensiones en el sistema y puede contribuir a la consolidación de una cultura corporativa negativa o limitante, problemas de comunicación, de rendimiento y dificultades para gestionar cambios. 

  • Principio de pertenencia: en una organización, la pertenencia se refiere al hecho de que todos sus miembros se sientan incluidos y valorados. Por ejemplo: si los empleados no se sienten valorados puede llevar a una baja productividad, una excesiva rotación del personal e incluso a problemas reputacionales.  
  • Principio de orden: el orden se refiere a la estructura, jerarquía y asignación de roles. Si no está claramente asignado y definido puede dar lugar a confusión, tensiones entre los miembros de la organización, tareas incompletas o inacabadas, retrasos en deadlines, etc… 
  • Principio de equilibrio: El equilibrio se refiere a la justicia y la equidad en la distribución de recursos y reconocimientos. Una desigual distribución de la carga de trabajo, salario, reconocimientos o recursos dará lugar a tensiones, conflictos e insatisfacción entre otras cosas. 

En el contexto actual que estamos viviendo, la mirada sistémica se convierte en un enfoque esencial para el mundo empresarial. Proporciona una estructura para entender y navegar la complejidad, el cambio y la interconexión de empresas y sistemas. Facilita una comprensión más holística y profunda de los desafíos y oportunidades, permitiendo a las organizaciones ser más adaptativas, innovadoras y sostenibles. 

Foto de Brett Sayles