Aunque a veces nos empeñemos en separar nuestra historia personal y familiar de la profesional, lo cierto es que llegamos al mundo de la empresa con toda nuestra historia y todas las experiencias que han formado parte de ella y que han contribuido al desarrollo de nuestra personalidad y a confluir en la persona que somos hoy en día. Esa historia y esas experiencias resuenan en nuestras relaciones, sean del tipo que sea, y en nuestra forma de estar y de relacionarnos con el mundo.

Si hay una etapa clave que influye en nuestro desarrollo como personas, y también como líderes, esa es nuestra infancia. A partir de las experiencias tempranas de nuestra infancia se desarrolla nuestro estilo principal de apego. Los estilos de apego son patrones de comportamiento en las relaciones que se desarrollan en nuestra infancia a partir de la interacción que tenemos con nuestros cuidadores principales (habitualmente nuestros padres).

Pero ¿qué tiene que ver nuestra infancia con nuestra manera de ejercer el liderazgo?. Nuestros dos primeros años de vida es una etapa clave en el desarrollo de nuestro sistema nervioso y nuestro cerebro. Si utilizamos un símil informático, durante esa etapa se sienta la base del sistema operativo a partir del cual vamos a funcionar en nuestra vida: la experiencia sentida de cómo de valiosos e importantes somos, cómo de seguro y confiable es el mundo y las personas.

Estos estilos de apego, habitualmente persisten en la etapa adulta y afecta profundamente a nuestra manera de relacionarnos en todos los terrenos, incluido el ámbito profesional. Hoy me gustaría comentar acerca de los 4 principales estilos de apego y de cómo afecta el estilo de apego a nuestra forma de funcionar como líderes pero antes describiré brevemente alguno de estos estilos de apego.

El estilo de apego seguro

Las personas con apego seguro suelen haber tenido cuidadores sensibles y atentos a sus necesidades por lo que han experimentado en su infancia que eran importantes y valiosos para ellos y que sus necesidades eran atendidas de una manera predecible y segura. Como consecuencia de esto se sienten seguros de si mismos y seguros en las relaciones con otras personas.

El estilo de apego ansioso ambivalente

Las personas con un estilo ansioso-ambivalente o ansioso-preocupado suele haber tenido experiencias con sus cuidadores principales de conexión y desconexión por lo que experimentan una alta preocupación por las relaciones con miedos e inseguridades a ser abandonado. Suelen ser personas inseguras respecto a si son dignas de amor, pero tienen una alta opinión de los demás.

El estilo de apego evitativo

Estos individuos suelen tener una visión positiva de sí mismos pero desconfían de los demás. Evitan la intimidad y dependencia y tienden a ser muy independientes. Suelen haber tenido experiencias en la infancia con cuidadores principales distantes o emocionalmente no disponibles para el niño con lo que este aprende a no contar con los demás para satisfacer sus propias necesidades: «yo puedo solo».

El estilo de apego desorganizado

Este estilo de apego es el resultado de experiencias tempranas traumáticas o contradictorias por parte de los cuidadores principales. Sus cuidadores, que deberían proporcionarle seguridad, son a la vez fuente de estrés y miedo por lo que de adultos muestran una mezcla de comportamientos en las relaciones que incluyen tendencias ansiosas como evitativas así como una cierta dificultad para manejar sus emociones y mantener relaciones estables.

Apego y liderazgo

Conocer y entender el propio estilo de apego y el de los demás puede ser una herramienta valiosa para mejorar la efectividad en el liderazgo y construir relaciones laborales más saludables y productivas. En la siguiente tabla resumimos la relación existente entre el estilo de apego y la forma de ejercer el liderazgo en diferentes áreas.

Estilo de apegoImpacto en las relacionesToma de decisionesGestión de ConflictosFeedback y comunicación
Apego seguroConfían en los demás y construyen relaciones sólidasDecisivos y confiadosAbordan el conflicto de manera constructivaAbiertos al feedback.
Comunican de manera clara y efectiva
Apego ansioso ambivalenteBuscan constantemente reafirmación y aprobación. Miedo al rechazoPueden ser indecisos al necesitar constantemente aprobación. Miedo a equivocarse.Evitan la confrontación y pueden reaccionar exageradamente.Pueden ser sensibles al feedback y necesitan asegurarse constantemente de que están siendo bien recibidos.
Apego evitativoMantienen las distancias.Son tan independientes que puede que no consulten a otros y vayan por libreEvitan el conflicto o lo ignoranPueden ser reacios a dar feedback y la comunicación puede ser limitada por un cierto miedo a la intimidad.
Apego desorganizadoComportamientos contradictorios. Las relaciones pueden ser inestables.Impredecibles y pueden cambiar de opinión rápidamente.Respuestas erráticas y contradictoriasExiste dificultad a la hora de establecer una comunicación clara debido a su ambigüedad y contradicción

Esta tabla es una representación general, pero hay que tener en cuenta que cada individuo es único. La influencia del estilo de apego en el comportamiento y en el liderazgo de una persona puede variar dependiente de otros factores personales y del entorno. En una organización donde haya tolerancia al error como parte del proceso de aprendizaje, un apego ansioso ambivalente se va a encontrar mucho más seguro y cómodo que en otra donde el error no esté permitido.

Aunque los estilos de apego temprano pueden dejar una impresión duradera que afecta las relaciones y comportamientos futuros, las personas pueden experimentar lo que se conoce como «ganancia de seguridad» o cambios en sus estilos de apego a lo largo del tiempo debido a experiencias y relaciones significativas, trabajo personal, coaching y terapia.